lunes, 14 de diciembre de 2015

THRILLER EN EL CINE ESPAÑOL

Como muchas otras palabras en los últimos tiempos, thriller es un anglicismo que hace alusión a un género cinematográfico basado, a grandes trazos, en una trama de ritmo vertiginoso capaz de someter al espectador a un estado de tensión y estrés que se derivan de un acusado proceso de identificación con el héroe. La traducción literal del inglés es suspense, aunque esta noción no puede ser establecida como género, puesto que suspense es un recurso narrativo, ciertamente muy utilizado en este tipo de películas, que consiste en el planteamiento de una expectativa y la dilación del desenlace. La evolución de la mirada del público cinematográfico queda perfectamente retratada en la confrontación de la secuencia primitiva de Asalto y robo de un tren (1903) de Edwing S. Porter, y cualquier escena de persecución por las calles de Nueva York de una película actual. El espectador de hoy en día precisa de un montaje cada vez más frenético para sumergirse en la acción, para abandonar la tutela racional y dejarse arrastrar emocionalmente por la cadena de imágenes.


            El citado ejemplo del western de Edwing S. Portesr, Asalto y robo de un tren, puede explicar, en cierto modo, la proliferación de este género en el cine gestado al otro lado del Atlántico, cuyo lenguaje evolucionó gracias a los temas del Far-West, las acciones paralelas y los escenarios naturales, mientras que en Europa la cámara se encierra en los decorados de estudio para adaptar obras de teatro o argumentos de clásicos literarios (Film D’art). El diálogo y la reflexión eran europeas, la acción, netamente norteamericana.