Escribo estas breves líneas al hilo de
un artículo aparecido en un periódico nacional de corte conservador en el cual
se ataca duramente a la persona y al cine de Pedro Almodóvar. El autor del mismo,
que nada más empezar ofrece un dato erróneo atribuyendo a Mujeres al borde un ataque de nervios un Óscar que jamás logró, utiliza
todos los tópicos con los que la derecha intenta desprestigiar al cine español
desde hace unos años (concretamente, desde la célebre ceremonia de los Goya en
la que muchos artistas se manifestaron contra la guerra de Irak).
A juicio del articulista, el cine de
Pedro Almodóvar no tiene ningún interés artístico y sus películas no las ve
nadie. Se trata de una opinión muy personal, totalmente respetable (aunque más
lo sería si evitase utilizar ciertos insultos que, muchos de ellos, gravitan
alrededor de la condición sexual del director manchego), pero la opinión
generalizada en todo el mundo, y esto es un hecho objetivo, es que Almodóvar es
uno de de los mejores directores europeos del momento, de hecho, la Academia
del Cine Europeo premiará su carrera este mismo año. Además de ser investido Doctor
Honoris Causa en Harvard (Universidad cuya sola mención suele provocar el
éxtasis entre los ideólogos hispanos del neoliberalismo), el cine de Almodóvar
ha recopilado premios y reconocimiento mundial: 6 premios Goya, 5 premios
Bafta, 2 Óscar, 2 Globos de Oro, 2 premios en Cannes, 2 premios Césear, entre
otros muchos.
Pero el dato que más parece escandalizar
al firmante del artículo es que, en su día, el Ministerio de Cultura
subvencionase con 300.000 euros una película como Hable con ella. Como ustedes saben, para el pensamiento liberal
supone un atentado a la praxis económica financiar con dinero público una
película que, según ellos, mezclando tendenciosamente criterios artísticos y
económicos, no ve nadie en España. Desisto de explicar a un liberal el valor
inmaterial de la cultura para el desarrollo de un país, puesto que para ellos el
único beneficio que existe es el económico, y el beneficio social o cultural es
una entelequia que permite que unos pocos puedan robar a la mayoría de los españoles. Por eso, me propongo utilizar
sus argumentos, es decir, los económicos, para desmontar esa teoría
anticinematográfica en la que se sienten tan cómodos. Y lo haré apelando al
ejemplo empleado en el artículo: Hable
con ella.
Según datos de la Filmoteca
Española (http://www.mcu.es/bbddpeliculas/buscarDetallePeliculas.do?brscgi_DOCN=000036711&brscgi_BCSID=f43ad9b0&language=es&prev_layout=bbddpeliculasResultado&layout=bbddpeliculasDetalle),
la película recaudó en
España 6.208.691 de euros en las salas de cine. Con el IVA cultural por aquellos
tiempos al 8%, gracias a esa película el Estado ingresó vía impuestos (IVA) 496.695
euros, es decir, más de lo percibido vía subvención. Ojo, sólo en recaudación
en las salas de cine, a lo que hay que sumar luego la venta y el alquiler en
DVD y los consiguientes pases por TV. Además, también se debe añadir la parte
de impuestos que recibe el Estado del IRPF de las personas que trabajaron en la
película así como la parte de exhibición y distribución que también está sujeta
a una serie de retenciones. Todo ello, sólo en España, porque esta película
ganó el Óscar al mejor guión lo cual generó una recaudación mundial de
51.000.000 de euros, que buena parte, otra vez, redundaron en las arcas del
Estado. Recaudación que sigue aumentando gracias a la comercialización mundial
en otras vías de exhibición como el pase por una gran cantidad de televisiones
de todo el planeta, así como el alquiler.
Un dato más: de las 10 películas
españolas más taquilleras de la historia, 4 son de Almodóvar.
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