viernes, 27 de septiembre de 2013

Almodóvar para neoliberales

Escribo estas breves líneas al hilo de un artículo aparecido en un periódico nacional de corte conservador en el cual se ataca duramente a la persona y al cine de Pedro Almodóvar. El autor del mismo, que nada más empezar ofrece un dato erróneo atribuyendo a Mujeres al borde un ataque de nervios un Óscar que jamás logró, utiliza todos los tópicos con los que la derecha intenta desprestigiar al cine español desde hace unos años (concretamente, desde la célebre ceremonia de los Goya en la que muchos artistas se manifestaron contra la guerra de Irak). 

A juicio del articulista, el cine de Pedro Almodóvar no tiene ningún interés artístico y sus películas no las ve nadie. Se trata de una opinión muy personal, totalmente respetable (aunque más lo sería si evitase utilizar ciertos insultos que, muchos de ellos, gravitan alrededor de la condición sexual del director manchego), pero la opinión generalizada en todo el mundo, y esto es un hecho objetivo, es que Almodóvar es uno de de los mejores directores europeos del momento, de hecho, la Academia del Cine Europeo premiará su carrera este mismo año. Además de ser investido Doctor Honoris Causa en Harvard (Universidad cuya sola mención suele provocar el éxtasis entre los ideólogos hispanos del neoliberalismo), el cine de Almodóvar ha recopilado premios y reconocimiento mundial: 6 premios Goya, 5 premios Bafta, 2 Óscar, 2 Globos de Oro, 2 premios en Cannes, 2 premios Césear, entre otros muchos.
Pero el dato que más parece escandalizar al firmante del artículo es que, en su día, el Ministerio de Cultura subvencionase con 300.000 euros una película como Hable con ella. Como ustedes saben, para el pensamiento liberal supone un atentado a la praxis económica financiar con dinero público una película que, según ellos, mezclando tendenciosamente criterios artísticos y económicos, no ve nadie en España. Desisto de explicar a un liberal el valor inmaterial de la cultura para el desarrollo de un país, puesto que para ellos el único beneficio que existe es el económico, y el beneficio social o cultural es una entelequia que permite que unos pocos puedan robar a la mayoría de los españoles. Por eso, me propongo utilizar sus argumentos, es decir, los económicos, para desmontar esa teoría anticinematográfica en la que se sienten tan cómodos. Y lo haré apelando al ejemplo empleado en el artículo: Hable con ella.  
Según datos de la Filmoteca Española (http://www.mcu.es/bbddpeliculas/buscarDetallePeliculas.do?brscgi_DOCN=000036711&brscgi_BCSID=f43ad9b0&language=es&prev_layout=bbddpeliculasResultado&layout=bbddpeliculasDetalle), la película recaudó en España 6.208.691 de euros en las salas de cine. Con el IVA cultural por aquellos tiempos al 8%, gracias a esa película el Estado ingresó vía impuestos (IVA) 496.695 euros, es decir, más de lo percibido vía subvención. Ojo, sólo en recaudación en las salas de cine, a lo que hay que sumar luego la venta y el alquiler en DVD y los consiguientes pases por TV. Además, también se debe añadir la parte de impuestos que recibe el Estado del IRPF de las personas que trabajaron en la película así como la parte de exhibición y distribución que también está sujeta a una serie de retenciones. Todo ello, sólo en España, porque esta película ganó el Óscar al mejor guión lo cual generó una recaudación mundial de 51.000.000 de euros, que buena parte, otra vez, redundaron en las arcas del Estado. Recaudación que sigue aumentando gracias a la comercialización mundial en otras vías de exhibición como el pase por una gran cantidad de televisiones de todo el planeta, así como el alquiler.

Un dato más: de las 10 películas españolas más taquilleras de la historia, 4 son de Almodóvar. 

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